15 razones “de peso” por las que no estás adelgazando todavía.

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Incluso si sigues una rutina de ejercicios y consumes alimentos más sanos y ecológicos a diario, es posible que no te estés viendo con el peso que esperabas obtener con esos sacrificios, o esos cambios de rutina, que has llevado a cabo durante semanas o incluso meses. Si bien, hay muchos otros logros saludables que celebrar en este cambio de dieta y de vida, pero puede ser frustrante no ver los resultados cuando te pesas en la báscula o te miras en el espejo.

¿Te suena familiar? Lo más probable es que una de estas razones que exponemos a continuación sea la que se interponga en el camino de tus objetivos para lograr esa pérdida de peso.

1- No te hidratas lo suficiente. 

Beber agua de forma regular además de mantenerte hidratado, según estudios recientes, puede ayudar a perder peso. Llenar de agua el estómago antes de una comida ayuda a fomentar el control de las porciones, y comer alimentos que contengan mucha agua (como las frutas y las verduras) lo llenará más rápido y hará que comas menos. Un estudio descubrió que beber agua fría puede acelerar el metabolismo y desalentar los antojos de bebidas azucaradas como las bebidas gaseosas y los zumos. ¡Esa es una razón de peso  para mantenerse hidratado! Pero como todo, el exceso es malo.

2- El ritmo y el tiempo influyen.

Si crees que pasear a tu mascota es suficiente, estas bastante equivocado, aunque  un paseo de 15 minutos es mejor que nada, y es un buen comienzo, para que engañarnos, pero no esperes ver resultados espectaculares en tu silueta. Tienes que subir el ritmo y hacer por lo menos 30 minutos diarios de ejercicio para bombear el corazón lo suficiente como para ver resultados en tu figura. Correr, clases de spinning, entrenamiento a intervalos, natación, salir en bici y entrenamiento en circuito deberían ser tu primera elección.

3- Comer alimentos saludables está bien, pero no en exceso.

Las nueces, semillas, los aguacates, la pasta integral, el aceite de oliva y el chocolate negro son naturales y saludables, pero no están libres de calorías. Todo es cuestión de porciones y de cantidades, lo que sobra se acumula en tu cadera, nutre los michelines y engorda el culete. Párate a pensar, y contar las calorías que consumes a lo largo del día. Cortar los alimentos por completo no es sano y deriva en deficiencias, pero sustituirlos por su variante integral, hará que no se eche de menos tanto su consumo.

4- Si solo haces ejercicio cardiovascular, te quedas a medias.

Si entrenas en la cinta de correr pero nunca levantas una pesa, entonces te estás perdiendo una de las piezas más importantes del rompecabezas de fitness. El entrenamiento con pesas no solo previene las lesiones al fortalecer las articulaciones, sino que también aumenta la masa muscular y aumenta la tasa metabólica. Y al acelerar el metabolismo seguirás quemando calorías tiempo después de haber acabar el entrenamiento.

5-Entrenas con el estómago vacío, gran error.

Si haces ejercicio de forma regular sin comer primero, debes saber que cuando trabajas con el estómago vacío, las investigaciones más recientes llevadas a cabo, demuestran que las calorías quemadas provienen de los músculos, no de las grasas. Como el músculo quema más calorías que la grasa, cuanto más masa muscular tenga, mejor será para perder peso. Alimentar tu cuerpo no solo lo ayudará a evitar perder músculo, sino que también tendrá más energía para esforzarse en el entreno.

6- El apoyo de tu pareja es vital.

Contar con el apoyo de la pareja es el 50% del éxito de la dieta, sino la relación con esa persona te puede estar engordando, compartir con tu pareja que necesitas su apoyo para perder peso es un excelente primer paso para encontrar compromisos, para ambos. El sufrimiento compartido es menos sufrimiento, aunque sólo sea en el ámbito psicológico.

7-No dormir lo suficiente engorda.

Escatimar el sueño puede afectar la capacidad del cuerpo para controlar el apetito, y hace que aumenten las hormonas que estimulan el apetito. Por ende, comerás más y de forma más descontrolada y caprichosa.

8-No comer suficientes verduras o condimentarlas  demasiado.

Comer de cinco a siete porciones de frutas y verduras al día es importante para la salud de cualquier persona, e incrementa de forma notable las probabilidades de perder y mantener el peso, ya que una dieta basada en alimentos de origen vegetal ofrece una mayor variedad de nutrientes, con menos calorías, y llena el cuerpo de fibra haciendo que uno se sienta lleno por más tiempo. Pero cuidado con condimentarlas en exceso con salsas o aderezos poco saludables, porque se conseguirá el efecto contrario al que buscamos.

9- Comer de pie, de forma apresurada, sin masticar lo suficiente, no cortar los alimentos en trozos pequeños y comer de forma desordenada, sin saber las calorías consumidas al día…

¿Te suena? Puede ser que te ahorres algo de tiempo, pero hará que lleves una alimentación sin sentido, y que el cerebro no reciba, a tiempo, la señal de que estás lleno, y crea que necesitas comer más. Designar un momento especial para las comidas sin distracciones te ayudará a conectarte a tu comida y, como resultado, comerás menos.

Cortar los alimentos en trocitos pequeños puede parecer un poco infantil, pero los estudios muestran que los humanos encontramos que las porciones más pequeñas son más satisfactorias y, como resultado, estamos satisfechos con menos. ¡Qué simples somos!

No hay que volverse loco contando las calorías ingeridas, pero si saber una estimación de calorías consumidas, para poder valorar si se está comiendo en exceso, de forma correcta o en defecto.

10- Usando ropa demasiado grande ¡sólo te engañas a ti mismo!

Que sí, que la ropa suelta es mucho más cómoda, pero cubrir el cuerpo de esa manera, hace que no seamos conscientes de la apariencia real que tenemos, lo que puede contrarrestar tu motivación para hacer ejercicio, no trates de engañarte a ti mismo, a los demás no les engañas llevando una talla extra.

11-Saltarte el desayuno, y no comer lo suficiente.

Saltarte el desayuno puede parecer una buena manera de ahorrar calorías, pero tu cuerpo realmente se aferrara a la grasa porque creerá que se está muriendo de hambre, no es broma. Está probado científicamente que las personas que desayunan regularmente pierden más peso, así que asegúrate de desayunar cada mañana para reactivar tu metabolismo. Pero incluye proteínas para obtener energía sostenible y fibra para llenarlo durante horas.

No te mueras de hambre para ahorrar calorías. No solo estropearas tu metabolismo y, antes de la hora de la cena, ese sentimiento de hambre probablemente te hará comer más de lo que lo harías si no te murieras de hambre. Te arrepentiras despues y te irás a la cama con el estómago lleno, harás mal la digestión y probablemente tengas pesadillas ésa noche.

12- Beber bebidas alcohólicas, bebidas con gas y comer demasiados alimentos bajos en grasa, te hinchará.

Partimos de la base que las bebidas alcohólicas engordan, si se toman más de una. El vino es incluso cardio saludable, pero como todo en exceso, es malo. La cerveza infla aunque sólo se consuma una, o no conoces el dicho de «tripa cervecera». Las bebidas gaseosas no ofrecen ningún beneficio nutricional y acaban hinchando la tripa. Los alimentos con un contenido de calorías más bajo pueden ser engañosos, ya que casi siempre están llenos de sodio adicional, azúcar o aditivos químicos para compensar los ingredientes que el fabricante eliminó o disminuyó. Estas versiones ligeras no solo son menos nutritivas, sino que también tienen un sabor «más ligero», lo que hace que comas más.

13- El estrés engorda, relájate y diviértete.

Está demostrada la relación directa entre el estrés y el aumento de peso, porque el estrés hace que el cuerpo coma más, especialmente los alimentos con alto contenido de azúcar y grasa, asegúrate de darte tiempo para relajarte y descansar.

14- Siempre estás comiendo fuera de casa, ¡cuidado con los restaurantes!

Hay que relajarse pero también hay que tener cuidado con los restaurantes, que si bien son es una excelente manera de relajarse, es más probable que disfrutes de una comida demasiado completa con entrantes, bebidas, alimentos fritos, primer y segundo plato, y postres. Si no quieres renunciar a tu vida social, ni a tus salidas nocturnas, comparte una comida con tu pareja o con un amigo, consume opciones saludables como ensaladas y platos a la planta, preferiblemente pescados y carnes magras, y bebe agua en lugar de vino o de cerveza. ¿Serás capaz?

15-No te obsesiones, pero compensa los excesos.

Si comes más de la cuenta en una comida, haz una cena  más ligera, compensa los excesos durante las comidas.

Darse un capricho culinario de vez en cuando, no es malo, comer con una copa de vino o tomar una porción de pastel de chocolate no arruinará tus objetivos de pérdida de peso. Un estudio reciente descubrió que no es necesario aumentar la intensidad del entrenamiento el día después de haber comido un trozo de pastel y que una variación diaria de hasta 500 calorías no se refleja en tu cintura, siempre que mantengas una dieta saludable a largo plazo. Pero, ¡no te emociones con los excesos!

¿Cuál se interpone en tu camino?¿O cuáles?

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